1. INTRODUCCIÓN
La absorción es una operación unitaria de transferencia de materia donde se pone en contacto una mezcla gaseosa con un disolvente líquido. De modo que se consigue la transferencia de uno o más componentes desde la fase gas hasta la fase líquida.
La absorción puede ser física, química o biológica, que dependerá de como se disuelva el gas en el líquido o de como reaccione dando a lugar nuevos productos químicos.
La circulación de los fluidos en este equipo suele ser a contracorriente aprovechando la diferencia de densidades. El líquido se introduce por la parte superior y desciende por el aparato, mientras que el gas entra por la base y sube por este, tal y como se muestra en la figura 1.1. El contacto entre los dos fluidos tiene lugar sobre platos (contacto discontinuo) o mediante un relleno (contacto continuo). La cantidad de platos y de relleno, dependerá de la altura de la columna y de las concentraciones que se quieran conseguir. Además, se puede relacionar la cantidad de platos con la altura del relleno mediante la HEPT (Height Equivalent to a Theoretical Plate).
Figura 1.1: Esquema de una columna de absorción.
Los disolventes utilizados son generalmente caros, por lo cual deben ser recuperados. Su elección para realizar la extracción es un problema complexo. El disolvente ideal es aquél que reúne las propiedades siguientes:
- Solubilidad infinita del soluto con el líquido extractor.
- Que no sea volátil.
- Que no sea tóxico.
- Que no sea viscoso.
- Que no sea inflamable.
- Que no haga espuma.
- Que sea estable.
- Que no sea muy caro.
Figura 1.2: Ejemplo de una columna industrial de absorción.
Fuente: www.invap.net

